domingo, 3 de junio de 2012

Reincorporarse a la vida


Hoy amanece como ayer, aunque los días nunca se repiten. Además algo ha cambiado. Después de unos meses apartado del mundo, de centrar energías en el estudio, de intentar memorizar aburridas leyes, de apostar por un imposible la realidad vuelve a imponerse. Falta confirmarlo, pero como los milagros no existen, solo queda reconocer la derrota. Tal vez no sea una derrota haberlo intentado, haber superado la primera prueba y haber llegado hasta aquí. No puedo evitar sentir que he hipotecado mi tiempo, que he sacrificado mis lecturas y que he aparcado decenas de relatos cuyas ideas surgieron para quedar encerradas en libretas de papel. Es cierto que no se han perdido, ahí estan y pueden retomarse, quizás sin la frescura del instante y sin las facilidades que proporciona el hábito ahora perdido, pero...
Ha sido duro reencontrarse con conocimiento aparcados durante años, recobrar la disciplina sin control ajeno ni otro vigilante que uno mismo y sabiendo de antemano que optar a siete plazas entre ochocientos candidatos era una utopía. Más aún cuando las plazas tienen un "interino", que por estar ya suma una buena cantidad de puntos que les hacen difíciles de alcanzar.
Ahora toca retomar hábitos, reinventarse y buscar nuevos caminos. Paso a paso, aunque uno tenga la sensación de avanzar descalzo y tanteando en la oscuridad.

Juliki ¿de vuelta del sueño utópico?

viernes, 24 de febrero de 2012

Expectativas inciertas



Ya está. Diecisiete días mareando la perdiz, creando un hábito, escribiendo de esto y aquello sin rumbo fijo y, como indiqué el primer día, sin nada interesante que decir. Es evidente que mi vida ni es una fiesta ni es una aventura. Pasa, como el tiempo, y se deja vivir. Ilusiones las justas, proyectos escasos y centrados en sobrevivir y los alicientes... escribir uno o dos relatos para mi curso de escritura y leer. No parece una existencia plena y alegre. No lo es.
La cuestión es por qué uno se conforma con lo que tiene si parece que no logra satisfacerle: ¿resignación?, ¿costumbre?, ¿masoquismo?
Admiro a los que se empeñan por conseguir lo que quiere, a los que saben lo que buscan, a los que lo logren o no se marcan un camino y transitan por él.
Yo hace tiempo perdí el rumbo o la ilusión, que es la estrella que guía cuando uno anda perdido y sin rumbo. Por eso diecisiete días atrás me levanté con la intención de cambiar algo y como no sabía por donde empezar me dije: pues vamos a ejercitar la fuerza de voluntad y la constancia y empecé a escribir. Bien ya está hecho ¿y ahora qué?


Juliki sin brújula

jueves, 23 de febrero de 2012

Tiritas para moribundos


Envenenar a alguien y que luego el médico intente curarle recetándole unas tiritas no parece el mejor sistema para salvarle la vida. Si a eso añadimos que el encargado de ponerle o no la tirita no es otro que aquel que le envenenó, el fallecimiento parece garantizado.
No conozco al detalle los supuestos de dación por pago que el Gobierno se dispone a aprobar, pero teniendo en cuenta que parece que la última palabra la tienen los bancos, me parece que esto y nada es lo mismo.
Según queda recogido en las palabras del Ministro la medida será aplicable a "las familias que se encuentran en el "umbral de la exclusión", que tengan a todos sus miembros en paro, hayan agotado su prestación por desempleo y que no cuenten con ingresos adicionales...".
Y a continuación se añade "El Gobierno persigue que las familias con bajos ingresos puedan salvarse de un desahucio en caso de impago de su hipoteca".
Yo experto en lenguaje no soy, pero una familia con todos sus miembros en el paro, que no cobran prestación y no tienen ingresos adicionales, no es que sean una familia con bajos ingresos, son una familia sin ingreso alguno.
Por otro lado lo del término "umbral de la exclusión" es algo ambiguo. Una familia de cuatro miembros que ingrese 600 euros, ¿ya no esta en exclusión?, ¿aunque tenga que pagar una hipoteca de 800 euros?, como cobran algo ¿podrían o no acogerse a la dación por pago?
Espero equivocarme, pero me suena a una de esas "propagandas" en las que se te promete el cielo y la tierra, pero cuando te pones a calcular y analizas a quién puede aplicarse, resulta que casi todos quedan excluidos por "h" o por "b".
La dación por pago puede ser una solución si se aplica en todos los casos, aunque sería mejor prevenir para evitar la enfermedad y que los bancos, que en gran medida son los responsables de la situación en que nos encontramos, paguen las consecuencias.
Ya, ya sé que eso es utopía y que con la Banca hemos topados. Pero por soñar, de momento, no te cobran los Bancos.


Juliki en el umbral del no entendimiento

miércoles, 22 de febrero de 2012

Vivir alerta

Cuando uno entra en una dinámica negativa llega un momento en que la inercia te arrastra. Las cosas importantes siguen siéndolo, pero uno les va prestando menos atención. Es fácil dejarse ir. Es muy sencillo quedar atrapado por las sabanas cuando fuera solo aguarda la desesperanza. Y lo más cómodo es tirar la toalla cuando uno intuye que lo único que puede ganar es una nueva derrota.
A pesar del desencanto hay que obligarse a abrir los ojos, ver más allá del horror cotidiano, convertirse en un buscador de ilusiones en el erial de noticias descorazonadoras que bombardean nuestras esperanzas.
Hoy me arranqué de la cama intentando encontrar esa nueva oportunidad que se supone me aguarda ahí fuera. De momento me ha dado esquinazo, pero ya estoy acostumbrado a jugar al escondite. Cuento hasta diez y me vuelvo. Recorro mis correos, las páginas de trabajo, los cursos...
Es difícil vivir alerta cuando cada día los pies se hunden más en el barro; uno siente que llueve todas las mañanas y uno no puede evitar mojarse porque la puñetera nube se ha instalado en tu salón.
La partida continúa. No te quedan más monedas. Tal vez con la última bola consigas una partida extra. Solo queda intentarlo, una vez más.

Juliki bajo la lluvia

martes, 21 de febrero de 2012

Falacias desde la prepotencia

A un señor de la CEOE se le ha ocurrido proponer que se retire la prestación de desempleo a las personas en paro que rechacen un empleo. Sea cual sea, sea donde sea. Después del recorte de derechos a los trabajadores y, supongo que en un intento supremo de conciliar la vida laboral y familiar, este individuo propugna que se pueda obligar a alguien a coger un trabajo esté o no cualificado para él, digamos que en Laponia, y ya puesto, con el salario mínimo interprofesional (641,40 €). De esta forma el trabajador podría mantener a su familia; solo tendría que ir andando a Laponia, dormir allí en un parque, alimentarse de los contenedores de un centro comercial y no volver a ver a su familia ni llamarles por teléfono. Vale que exagero, que he pintado un panorama extremo, pero es que me toca los cojones que alguien, desde su desahogada existencia, se permita organizar la vida de otra persona y negarle el cobro de una prestación que es un derecho adquirido por haber cotizado durante años. Supongo que en la cabeza de este individuo parado es sinónimo de vago, tramposo y fullero. No se confunda caballerete los que se aprovechan del Estado de verdad no estan en la cola de la oficina de empleo. Llevan traje, viajan en coche oficial o, como en el cuento, se casan con la princesa. Pero claro, para ellos el rasero es otro.

Juliki cabreado con la realidad

lunes, 20 de febrero de 2012

Creando enemigos


Me tengo por una persona pacífica, siempre he pensado que la violencia no soluciona los conflicto y que solo del diálogo y de la comprensión mutua se puede sacar algo positivo para que podamos convivir. Pero hay veces que, cuando veo ciertas actuaciones de los que se supone que están para protegernos y mantener el orden, me lo cuestiono y me asalta una frase que oí hace tiempo "Solo la violencia ayuda, donde la violencia impera".
Me resisto a que sea así, pero viendo el ensañamiento que en Valencia se ha hecho por parte de la policía con estudiantes que ejerciendo su derecho protestaban pacíficamente contra los recortes en educación, me entran dudas. Muchas.
Veo en uno de los diversos videos: http://www.youtube.com/watch?v=xoMQqr65344 (minuto uno del video) a un estudiante que sin increpar a la policía, sin arrojarles nada, se para. Veo un grupo de antidisturbios acercarse y sin mediar palabra pasar a su lado y golpearle. Uno. Dos. Hasta tres policías diferentes. El último con insistencia. El estudiante intenta protegerse, se agacha sumiso tras los primeros porrazos y los golpes siguen cayendo. Y yo pienso ¿es eso una correcta actuación policial?, ¿de qué supuesto peligro nos estan protegiendo? ¿qué pensará desde hoy ese estudiante sobre el ejercicio de la violencia?
Uno, dos, tres, cuatro y cinco. Cuento buscando la calma, para que la indignación no me convierta en uno de ellos, para que la violencia no anide en mí como mecanismo de autodefensa, para que pueda seguir pensando que hay otra forma de solucionar los problemas.
Lo consigo a duras penas, pero algo ha cambiado en mí; me he convertido en un enemigo potencial, de esos que el jefe de policía de Valencia ve en estudiantes desarmados y con los brazos en alto. En algo sí tiene razón ese señor: son peligrosos. Piensan luego son el enemigo. Ahora yo también.

Juliki aún pacífico

domingo, 19 de febrero de 2012

Verdades absolutas


Ayer, viendo un programa de debate sobre las reformas en educación que se avecinan, no pude evitar sentirme indignado. Suelo ser razonable, intento comprender las posturas de los demás y cuando no lo consigo, trato de respetarlas. Cada cual tiene derecho a equivocarse siempre que no obligue a otros a compartir su error.
Pero lo que no soporto es a la gente que trata de imponer su criterio o sus creencias como si su pensamiento fuera el único real y verdadero. Me cuesta entender que alguien, amparándose en su verdad, sea capaz de tratar al resto como si fuéramos tontos, defendiendo que la asignatura de educación para la ciudadanía intenta inculcar valores nocivos para los estudiantes; escudándose en que el aborto, los matrimonios homosexuales... son una forma de adoctrinamiento contrario al sentir religioso del país. ¿En que país viven? ¿Será que se creen los dueños? Son esos mismos los que quieren imponer en un Estado aconfesional la enseñanza obligatoria de la religión católica, obviando las otras muchas creencias que conviven en las calles. ¿Quién trata de adoctrinar a quién?

Tener doble moral y presumir de ella no dice mucho de sus intenciones ni de su moral.

Juliki ateo respetuoso, pero indignado